Transcripción de una entrevista que Shery concedió a Gee Magazine, publicada en su número de diciembre 2005.

Por: Rafael Díaz

Llegamos a su estudio, con una noble sonrisa nos permite entrar a su espacio más preciado, donde desde el amor y el desamor no deja de cantar verdades. Es su alma, que regala en cada tema, cada nota, muchas razones y la más importante es cantar. Para eso es su vida.

La presentación
... Me llamo Shery, sólo así, a secas. Soy cantante, hago canciones. Soy, sobre todo, una apasionada de la música.

Los comienzos:
¡Comenzando estoy! Apenas me lancé en junio 2005... un año antes de lo esperado.

Siempre me gustó cantar. Me aprendía todo lo que sonaba en la radio, y memorizaba los discos de cabo a rabo. En el colegio siempre participé en todo. Fui de las que nunca se rajó para ningún acto, andaba metida en todo, como solemos hacer quienes estamos habitados por el arte, y necesitamos escapes, como una olla de presión o un volcán.

Tenía como 9, tal vez 10 años cuando me subí a un verdadero escenario por primera vez. Fue para un Festival OTI de la Canción, donde me colé, ayudada por mi estatura, para hacerle coros a mi hermana.

Otro acercamiento, algunos años después, ocurrió de la forma más simpática. Un día, de paseo en un centro comercial, me topé con un show de Bob Porter. Me puse a brincar y bailar en primera fila, me sabía todas las canciones. Supongo que mis locuras le hicieron gracia, porque allí mismo me invitó a subir al escenario a cantar con él. Ese primer impulso se prolongó durante 3 años de maravillosa experiencia y aprendizaje. Con él y su banda canté muchos géneros, estilos diferentes. Bob es un gran músico a quien le profeso enorme afecto. Por aquella etapa aún no me tomaba la música en serio.

¿Y estudios musicales?
Mi primer contacto fue un paso de nube por el Conservatorio Nacional de Música, donde estudié contrabajo. Mi estadía fue tan breve, que mis maestros aún me lo reprochan. Durante los años siguientes, el canto y la música fueron sólo un hobby.

Pasó el tiempo sin que mi “gremlin” musical terminara nunca de callarse y mordisquear, inquietándome siempre, pero sin terminar de despertarme. Mi vida seguía normal. Ni me imaginaba lo que vendría después.

Un buen día me enteré, por puro accidente, de una audición para la Olimpiada Mundial de las Artes Escénicas, en Los Ángeles. Me presenté y fui seleccionada. Fue entonces cuando realmente comencé a preocuparme por aprender.

Tomé clases con la Dra. Angélica Rosa, respetada maestra portorriqueña de canto. Por su Academia han pasado talentos como Ricardo Arjona, Héctor Sandarti y los miembros de Aurum.

Fue también por esta época que tuve el privilegio estar en un taller de composición impartido por Ranferí Aguilar y Oscar Conde, dos leyendas del rock, ambos ex Alux Nahual.

¿Y qué pasó con la Olimpiada?
Participé en la categoría de música original, con mi canción “El Amor es un Fantasma”. Gané una medalla. El altísimo nivel artístico a mi alrededor, frente a artistas de todo el mundo, cambió la dirección y el tamaño de mis expectativas.

De regreso, continué estudiando canto con el Maestro Luis Galich. Tras algún tiempo de ser su alumna, me invitó a compartir el escenario con él, honor que agradeceré siempre. Fue él, que en clases y ensayos había escuchado algunos de mis temas, uno de quienes más insistieron para que compartiera mi música con el público. Otro “culpable” fue Lenin Fernández, también ex-Alux, quien me empujó para hacer mi primer concierto, que se logró gracias a mis Caballeros Andantes de Creatorium.

Tu música, la composición y el trabajo musical
La inspiración llega cuando menos la llamo. A veces es una melodía, otras un verso. Siempre tengo a mano una grabadora para capturar las ideas. Es un proceso que puede surgir desde el amor o desde el desamor. Aunque es desde el abismo, desde la tristeza, de donde me salen textos increíbles, imágenes y sonidos que brotan de lo más auténtico de mí. El dolor es el más prolífico de mis estados creativos.

¿Y quiénes influyeron o influyen en tu música?
Mejor te digo qué música escucho. Yo crecí con música. De pequeña, en casa sonaba de todo. Desde Queen y The Beatles, hasta Juan Gabriel, Camilo Sesto, Yuri, Mecano, Montaner y Franco de Vita, sin faltar dosis de Beethoven. Mucha música en inglés de los 80’s. Buen rock en español. Me encanta la música italiana... Giorgia, Laura Pausini, Tiziano, Claudio Baglioni... También Francisco Céspedes.

En casa escuchábamos mucha buena música. Eso te va forjando cimientos para el camino de la creación. De lo actual me encanta Black Eyed Peas, Evanescense... de todo.

¿Y tu primera canción?
El Amor es un fantasma.

¿Qué sentís actualmente con respecto a tu primera canción?
Me gusta. Para ser la primera no está tan mal. El público ha sentido junto a mí esas emociones. Se vuelven tus cómplices. La canción lleva 26 semanas en el Top 40. [Nota del webmaster: 21 semanas a la fecha de la entrevista].

¿Cómo ves ese primer intento desde la perspectiva de haber compuesto más temas?
Mi mejor canción aún no ha sido escrita. Lo veo como el inicio de un mundo sin fronteras en donde cada canción que hago vale por sí sola. Son historias compartidas, te convertís en libro abierto.

Mi segunda canción fue “Libre”, que compuse para aplicar al Festival Mundial de la Canción.

La mandé porque sí. Vaya sorpresa cuando, meses después, me confirma la Fundación Bellas Artes de Panamá que fui aceptada en este evento que es como la “Copa del Mundo” de la canción, donde participan intérpretes y compositores de 22 naciones y que es televisado a 55 países. El Festival estaba para noviembre de este año, en Acapulco, pero lo han pasado al D.F. para febrero/marzo 2006, por los huracanes que tan duro pegaron en toda la región.

¿Y cómo van tus planes?
Quiero que millones de personas de todo el mundo sientan mi música. Internet me ha ayudado mucho con la divulgación. Algunas canciones se pueden bajar gratis en el sitio www.shery.net

Tengo fans (que prefiero llamar amigos) en países tan lejanos como Japón, Alemania, Islandia, Malasia, Suecia y Finlandia, sin hablar de toda la gente linda de Guatemala, América Latina y USA que ha sido tan amable de estar pendiente de mí.

En este momento me concentro en trabajar en mi primer disco, que saldrá al mercado en mayo / junio 2006. Ese disco, que tentativamente pienso titular “El Amor es un Fantasma” (al igual que mi primer sencillo), lleva una gran parte de mí. Muchas lágrimas y muchos latidos.

Pronto llegará el momento de mostrar mi música a diferentes disqueras. No quise hacerlo antes para tener más libertad artística – y también para foguearme y tomar experiencia de la calle. Además, para una guatemalteca como yo, buscar una disquera significa salir de tu patria. Y ouch, eso duele.

Pero la próxima etapa será buscar un sello discográfico que le dé mayor distribución a mi material. Estoy empezando, mi carrera aún es muy nueva. Hay infinito camino por andar. No ha sido nada fácil, ni será fácil. Tienes que hacer grandes sacrificios, trabajar durísimo y luchar con uñas y dientes.

Este es el trabajo más difícil del mundo. Pero yo nací para esto ¡y allá voy – con todo y sin guardarme nada! ... Pero me preguntabas por mis planes... la verdad es que tengo sólo uno: hacer música.

Gracias y te deseo mucho éxito en tu carrera, ¿algo más que decir?
Un beso a los lectores y lectoras de Gee Magazine. Los invito a soñar. Y una vez hayan escogido su sueño, luchen por él con todo, sin rendirse jamás. Feliz Navidad para todos.

Para ti también.